¿Qué haces cuando quieres viajar?
Pues, te compras una bicicleta, y viajas con tu mejor amiga y recorren juntas un país. Esta es la historia de Eva Kullgren y Vivi Lantz. Dos mujeres suecas que recorren Uruguay en bicicleta.
Las nórdicas quisieron acompañarnos en esta entrevista y mostrarnos su fascinación por los atardeceres del hemisferio sur, la belleza geográfica, y la tranquilidad que sintieron durante su travesía. “Lo más importante de este recorrido es la compañía”. , D dice Eva, en un tono bastante contundente. Quién en el pasado compró un velero, y fue navegante en solitario durante 5 años. Desde Suecia hasta al Atlántico, y el Caribe; convirtiéndose en la primera mujer en navegar el Amazonas. Pero esta es otra historia, que contaremos más adelante.
¿Cómo surgió la idea?
En un viaje de Iguazú a Montevideo en ómnibus, mirando por la ventana y pasando en esos momentos por Salto, en medio de la carretera, Vivi dijo a Eva. “Aquí es para andar en bicicleta”. No fue premeditado, fue una decisión de la suerte y del destino, una idea que cambiaría por completo la historia de este viaje.
Llegando a Montevideo un 23 de enero de 2025, directo a Malvín donde se hospedaban, compraron unas bicicletas y emprendieron el recorrido.
Su primera aventura juntas fue a los 20 años, a bordo del Tren Transiberiano recorriendo Moscú y Asia.
40 años después, decidieron hacer otra aventura ahora en bicicleta por Uruguay.
Ellas nos contaron que lo que más les cautivo del recorrido, fue la sensación de estar en casa, que la naturaleza era parecida a la sueca, las personas muy amables y sobre todo, poder disfrutar de diferentes atmósferas, entre balnearios cada uno diferente al otro. No sabías que podías encontrar en el siguiente día camino en la ruta. Era de lo más adictivo del recorrido. Sientes cosquillitas de la emoción dijo Vivi, sonriendo.
Recorrieron Cuchilla Alta, Atlántida y Neptunia, Barra Valizas y , Punta Ballena, La Paloma, Las Garzas y Oceanía del Polonio y Santa Teresa, entre otros lugares.
Cada uno con una atmósfera diferente, resaltando a Santa Teresa como el mejor lugar para disfrutar el paisaje y a Oceanía del Polonio, como un lugar maravilloso, para deleitarse con el horizonte. Ese horizonte, el mismo que nombraron varias veces, durante la entrevista.
Son los atardeceres más maravillosos que ví dijo Vivi, nos llevamos una colección de fotos de ellos para el recuerdo. Como también nos llevamos la fascinación por el helado uruguayo, y el deseo de volver y quedarnos a vivir en Uruguay, como es el caso de Eva. “En otra vida quiero reencarnar en vaca y vivir en Uruguay”. Exclamó Vivi sonriendo de felicidad, "quiero hacer (ser) parte de la naturaleza y el paisaje."
Queremos hacer no decir, la liberación no es de hablar es de hacer, queremos mostrar los diferentes roles de la mujer, para nosotras nada es imposible. Imposible como palabra, es solo una fantasía de nuestra mente. Dice Eva. Mientras sonreía y nos mostraba la foto de los Capibaras, que le mandaba a sus hijos durante el recorrido.
Así termina nuestra charla con una gran sonrisa y un abrazo, y con ganas de seguir recorriendo América en una próxima aventura, pero esta vez seguramente sea en un barco viendo el horizonte.

